Penélope es lógica y racional, introvertida con sus emociones pero abierta a los otros. No le preguntes que desea del mundo, ni que espera de la vida. Penélope te dirá que no quiere ni espera nada.
No es cierto. Penélope sigue esperando en el andén. No sabe que tren, ni siquiera sabe lo que espera. Pero Penélope espera con una mochila pesada en la espalda.
Penélope lleva una mochilla cargada de piedras en forma de recuerdos, experiencias y vivencias que nunca han ocurrido. En realidad, lleva como carga la vida que quiso tener. La que tuvo de un modo efímero e irreal, mas producto de su mente que de su realidad.
Penélope mira hacía atrás a menudo porqué le da miedo mirar hacía adelante. Por eso espera en el andén. Solo tiene que abrir la mochila y pasar el rato mientras espera.
Penélope se pregunta que pasará si un día llega, aunque sabe que nunca llegará nada si no vacía la mochila antes. Pero Penélope se siente atada a ella.. pesa demasiado. Aunque a menudo se gira, y intenta tirar de ella.. la mochila está repartida entre su cabeza y su corazón.
Penélope se ha sentado en el andén y ha empezado a remover su mochila, sabiendo que la tiene que vaciar poquito a poco.